lunes, 29 de diciembre de 2014

Capitulo 15

Una pregunta hecha y miles en mi cabeza, ¿había un nosotros? ¿Él sentiría lo mismo que yo?, de ser así, ¿podríamos llegar a tener "algo"?
Me encontraba feliz, a pesar de la situación horrible de Pedro. Pero por otro lado sentía miedo. Siempre pensé que la diferencia de edad no sería un problema para mí, pero todo es distinto cuando uno vive la situación.
-¿Hay un nosotros?-vocalice una de las preguntas que estaba en mi cabeza.
-¿Si no hay un nosotros que fue lo que pasó hace un rato?-preguntó al mismo tiempo que nos deteníamos.
-No quise decir que no hay un nosotros, solo que esto es raro-dije mientras acariciaba su nuca-.
-Raro pero lindo, ¿o no?
-Si-conteste segura-.
-Yo sinceramente no sé qué es lo que siento, pero de lo que si estoy seguro es que te quiero en mi vida, quiero tus besos, abrazos, caricias, palabras, y principalmente te quiero a vos. Hace tiempo que vengo sintiendo lo que sea que siento por vos, pero es complicado-nos sentamos en el sillón-.
-Sos mi profesor...
-Sí, sumado a que te llevo bastantes años, ¿cómo van a tomar tus padres eso?
-No lo se, pero no nos apuremos, dejemos que fluya, y más adelante vemos que hacemos. Conozcámonos mejor, y juntos descubramos que es lo que sentimos por el otro.
-De lo único que estoy seguro es que es algo muy lindo.
-Yo también-suspire y sonreí-.
-¿Dejamos que fluya, entonces?
-Si... ¿Estás mejor vos?
-Sí. Fuiste de gran distracción, no sé cómo agradecerte.
-No hay nada que agradecer, de verdad, supongo que de esto se trata, ¿no?
-Así es.
Su celular sonó, y él lo agarro de la mesita ratona. Se trataba de un mensaje.
-¿Queres que comience a preparar la torta?
-¿Te jode si la dejamos para otro día?
-No, no, ¿todo bien?
-Sí, si, es que Santiago-lo mire sin saber de quien hablaba- el profesor de Cívica del colegio-asentí- bueno, me dijo que hoy se juntaban a jugar al fútbol con otros profesores y me invito a ir, y bueno, pen...-lo interrumpí.
-No hace falta que me expliques tanto, está perfecto que vayas y te despejes.
-Gracias por entender.
-¿Nos vemos mañana, entonces?
-Si, acordate de venir un rato antes con los libros de matemática.
-Sí, ni me lo recuerdes-reímos y me paré- que te vaya lindo y gane tu equipo.
-Muchas gracias, por todo-fuimos hasta la puerta- a la noche te escribo.
-Genial, nos vemos.
-Nos vemos-susurró antes de depositar un dulce beso sobre mis labios.

Cuando entré a mi casa y mi madre se encontraba sentada en el living.
-Ma, ¿todo bien?-dejé un beso en su mejilla y me senté a su lado-.
-Sí, ¿vos?
-Todo bien-sonreí- ¿no estabas de guardia?
 -Sí, pero como no tenía trabajo me vine para acá, cualquier cosa me llaman.
-Genial, yo me voy a acostar un rato, seguro a la tarde viene Mar.
-Bueno, mientras vos dormís yo les cocino algo.
-Muchas gracias ma-me levanté-.
-Que descanses.

Yo:
Tengo millones de cosas para contarte, ¿venís en dos horas a casa?

Me puse mi pijama y me acosté en la cama.

Mar:
Ay, ahora tengo muchísima intriga. En punto estoy en tu casa.

Reí y sin más cerré los ojos y me dispuse a dormir.

**

-Contame todo ya-Martina. Me había despertado a los gritos y ahora estaba terriblemente eufórica sobre mi cama.
-En resumidas cuentas besé a Pedro y después nos besamos.
-¿¿QUÉ??-mi amiga y su grito. Seguramente si Pedro hubiese estado en su departamento lo hubiese escuchado.
-Hey, no es necesario gritar así.
-Perdón, es la emoción, contame detalladamente todo ya.
-Permiso-mi madre abrió la puerta- les traigo algo para tomar y comer, así meriendan.
-Sos lo más, Ale-apoyó la bandeja con porciones de torta y jugo de naranja sobre mi escritorio-.
-Gracias, ma.
-De nada, cualquier cosa me llaman-con mi amiga le sonreímos y ella se fue.
-La cosa fue así, ¿viste que hoy faltó a clases?-ella asintió- bueno, desde ayer que no me respondía los mensajes y ya estaba preocupada. A la salida del colegio fui a su departamento, y bueno, estaba mal porque se cumplían cinco meses del fallecimiento de su familia-ella abrió los ojos sorprendida- si, fallecieron en un accidente automovilístico, y bueno, me mató de amor, de ternura, me dio mucha cosa verlo así, y lo besé.
-No puedo creer nada de lo que me contas, ¡lo besaste!-dijo con una sonrisa.
-Sí, fue algo del momento, me salió así.
-Es mejor cuando no es meditado.
-Si, y bueno, después almorzamos y hablamos sobre el beso.
-¿El o los?
-reí- los. Vamos a probar a estar juntos, tranquilo, despacio pero juntos.
-Ay, me alegro amiga, él es muy buena persona, por lo poco que lo conozco.
-Sí, muy buena persona. Me gusta pasar tiempo con él, me hace bien.
-Te pone tierna, eh.
-Sh, merendemos mejor.
Comenzamos a comer mientras escuchábamos música.
-Todavía no puedo creer lo de su familia.
-Es horrible, y no sabes cómo estaba hoy, me partió el alma, te juro.
-Me imagino, es una situación inimaginable.
-Totalmente.
-Pero seguramente vos supiste calmarlo.
-No sé si calmarlo, pero creo que por un rato no pensó en eso.
-Me gusta verte así, enserio.
-sonreí- con Pedro siempre tuvimos una conexión especial, pero no pensé que iba a terminar así. Estoy bien conmigo misma, y ahora solo quiero disfrutar.
-Es lo mejor que podes hacer, no pensar. Si todo prospera, y se dan cuenta que están enamorados, nadie se puede oponer a eso.
-Vamos despacio, sin apuros, ni presiones y menos titulo, pero vamos.
-Y eso es lo importante-sonreí de acuerdo con ella.

Ya era de noche y me encontraba acostada a punto de dormir, mañana sería un día largo. Mi celular sonó y sonreí al ver el nombre “Pedro” en la pantalla.
Pedro:
Que tengas una linda noche y descanses, nos vemos mañana :)
Yo:
Gracias, vos igual. Besos.
Pedro:
Ya te extraño. Besos.

Sonreí. Embobada. Feliz

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Me merezco muchos comentarios por no haberlas dejado con la intriga esta vez. Espero que les guste el capitulo y recibir sus comentarios. A partir de hoy voy a subir todos los días un capitulo al menos que alguna vez suba dos por día. (Como verán ahora siempre todos los capítulos van a ser contados por Pau, al menos en algún caso en particular)
Capítulo dedicado a Cin (@losamo_pyp), una de las lindas cosas de este año fue conocerla a ella. Te quiero!

LEEAN ESTAS NOVELAS, SON HERMOSAS.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Capitulo 14

Sentir sus labios sobre los míos era una sensación única. Sus brazos envolvieron mi cintura y los míos su cuello enredando mis dedos sobre los rulitos que se le formaban en la nuca. Mi boca se abrió dando paso a su lengua, y así poder seguir disfrutando de tan linda sensación, tan lindo momento. Un suspiro se escapo de su boca y yo me aferré mas a él, impidiendo que exista alguna distancia entre nosotros. Sus manos recorrían la longitud de mi espalda, y sentía que quemaban. Nunca pensé que alguien te podía hacer sentir tantas cosas con solo un beso.
Lentamente nos separamos para respirar, pero nuestras frentes quedaron pegadas. Ambos respirábamos agitadamente y una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Pedro. Mi corazón se derritió y besé el lunar de su cuello, haciendo enternecer todo su cuerpo.
Nos miramos y volvimos a besarnos. Me recostó sobre la puerta y colocó mi pierna izquierda sobre su cintura.
-No pensemos, no en este momento -dijo entre besos.
Yo sonreí. Estaba de acuerdo con él.
Me separé un poco de su boca y lo miré directamente a los ojos, trasmitiéndole todo en ellos.
-Solo quiero decirte que hace un tiempo tengo ganas de hacer esto, y si en este momento sirve para que se te alivie un poco el dolor, o simplemente para que no pienses en eso mejor-Pedro sonrió y acarició suavemente mi mejilla depositando luego un beso allí- estoy siguiendo tu consejo-me miró confuso- estoy dejándome llevar
Por un momento pareció no entender, pero luego una sonrisa se expandió por su cara dándome a entender que había recordado la charla-la que tuvimos algunas semanas atrás-.
-Sos hermosa-susurró pegado a mis labios y sin más volvió a moverlos sobre los míos, y yo volví a perderme en sus besos.
-Vos también-dije y me separé.
Pedro agarró mi mano y me guio hasta el sillón, donde nos sentamos. Nuestras manos siguieron juntas y él comenzó a jugar con nuestros pulgares. Yo sonreí. No podía sentirme mejor.
Nunca se me había cruzado por la cabeza que las cosas se iban a desarrollar de la manera en que sucedió, pero definitivamente esa había sido la mejor forma: sin pensarlo y espontaneo.
-Todavía no puedo creer lo que pasó con mi familia, te juro-depositó un beso en la palma de mi mano y susurró un “linda”. Yo sonreí apenas y deje que continúe- cuando sucedió lo del accidente todos mis amigos me dijeron que con el tiempo iba a pasar, que con el tiempo el dolor iba a ser menos, pero ya pasaron cinco meses y cada vez es peor, ¿entendes que no tengo familia?-murmuró y lo abracé- yo era muy apegado a mi madre, le contaba todo-me separé tan solo un poco y lo miré- y ahora tengo miles de cosas para contarle y no está, siento que me arrancaron un pedazo de mí, me siento vacio. Muchas veces intento no pensar en eso, o estar bien, porque sé que ellos estén donde estén me quieren ver de esa forma, pero hay veces que todo me sobrepasa y simplemente no puedo. Me duele el alma, y hoy siento que no puedo seguir más.
-Cerra los ojos-él dudo un momento pero luego me hizo caso- nada de lo que yo te diga te va a alivianar el dolor, y no soy muy buena para dar consejos de una situación que no he vivido –gracias a Dios-, pero pienso que estas aferrado a ellos-dejé un beso chiquito en sus labios- y es eso lo que no te permite sentirte un poco mejor, o lo que hace que sientas un vacio enorme. Yo estoy segura que ellos están con vos, y como dijiste no quieren verte así, quieren que sigas adelante. Vos sos fuerte-negó con la cabeza y yo volví a besar sus labios cuando algunas lágrimas se desprendieron de sus ojos- tu familia está orgullosa de vos, no tengas dudas. Seguir adelante no es olvidarlos, y tampoco superarlos, porque jamás lo vas a hacer, es aceptar. Aceptar que ya no están más, pero que vos si estas, y tenes toda una vida por vivir. Ellos tan acá-mi mano se posó en el lado izquierdo de su pecho- nadie te arrancó nada, simplemente ellos ocuparon un gran espacio.
-Gracias-suspiró aún con los ojos cerrados. Con sus manos buscó mis labios y los acarició- no podes ser tan linda persona, gracias-lo besé-.
-¿Queres ir a darte una ducha mientras yo te cocino alguna torta para la merienda? ¿Almorzaste algo?
-No, no he almorzado nada, volví hace un ratito. No quiero molestarte.
-No me molestas para nada, anda a bañarte que mientras yo busco algo rápido para cocinar así almorzamos y la torta la hago después.
-Gracias, de verdad.
-Sh, no tenes que agradecer nada. La ducha es una buena terapia, así que no te apures que yo en la cocina seguro demoro un poco.
Ambos nos paramos. Él se dirigió para su habitación y yo antes ir a la cocina fui hasta la puerta de entrada que se encontraba mi mochila. Saqué mi celular del bolsillo chico y le escribí un mensaje a mi madre.
Yo:
Ma, estoy en la casa de Paz.

A los pocos minutos respondió con un “Bueno”. Decidí hacer unas hamburguesas con arroz. Fácil y rápido.

Todavía no podía creer todo lo que había pasado, nunca fui tan mandada con un chico –no es que tuve muchos– pero con Pedro era totalmente distinto, sentía muchísima confianza y si mis besos, mis abrazos y caricias lo hacían sentir un poco mejor no había mucho que pensar.

La mesa ya estaba servida: dos platos con una porción de arroz, dos hamburguesas, tomate picado y mayonesa. Y dos vasos de gaseosa acompañaban.
Un tiempo corto después apareció Pedro con el pelo mojado, un buzo, un jean, descalzo y afeitado.
-Wow, que pinta tiene esto-dijo al sentarse.
-Es algo común, pero bueno, espero que esté rico.
-Seguramente sí-cortó un pedazo de hamburguesa y se lo llevó a la boca. Masticó y habló- muy rica.
-No es mucha ciencia hacer esta comida, pero gracias de todas formas.
-Gracias a vos, por todo esto. Me hace sentir mejor.
-Me alegro, de verdad.
-Y perdón por no haber contestado tus mensajes-respondió la pregunta que tenía en mi cabeza- quería estar solo.
-Todo bien, solo me preocupé un poco.
Seguimos comiendo, y luego de ordenar y lavar todo nos sentamos en el living con una taza cada uno –la de él contenía un café y la mía un té– junto con un plato de masitas.
-¿Queres que veamos una película o pongo un poco de música?
-Prefiero música. Yo pongo.
De mi iPhone comenzó a sonar “You’re beautiful” de James Blunt
Pedro tomó mis manos y me hizo parar, colocándolas sobre sus hombros y las suyas envolviendo mi cintura. Nos movimos al ritmo de la música mientras nuestros labios se juntaban.
-¿Y ahora como sigue lo nuestro?-susurró al apartarse apenas de mi. 

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Me estoy portando re bien con los capítulos, estoy subiendo muy seguido así que merezco sus comentarios. Espero que les guste. @togetherthepair  

sábado, 27 de diciembre de 2014

Capitulo 13

Dejarse llevar... fácil decirlo, complicado hacerlo. ¿Cómo me dejaba llevar con él? ¿Cómo hacía para decirle lo que sentía? ¿Cabe alguna posibilidad de que sienta lo mismo?
Suspire. Ojalá todo fuese tan fácil como la frase hace que parezca. Nunca me iba a dar la cara para decirle lo que siento, ¿pero entonces que hago? Volví a suspirar y me acosté a dormir un rato antes de que la cena este lista.

*****
-Hija-dijo mi madre mientras me sentaba en la mesa- ¿almorzaste con alguien hoy? No quedó casi nada de la pizza.
-Sí, vino Gonza a comer y teníamos hambre-reímos-.
Ella luego sonrió y seguimos cenando en silencio. Un silencio incomodo, pero sinceramente no tenía muchas ganas de hablar.
Sentimos que tocaron la puerta y mi madre se levantó a abrir.
-Hola-escuche la voz de Gonzalo- ¿Todo bien, Ale?
-Sí, ¿vos?
-Bien, ¿esta Pau?
-Sí, pasa-sentí la puerta cerrarse y pasos hacia donde me encontraba yo.
-Pau, hola-me levante de la silla y le di un abrazo-.
-Hola, Gonza, ¿cenas o ya lo hiciste?
-Ya cené, gracias igual.
-¿Estaba rica la pizza hoy?-preguntó mi madre sin la vista a nosotros mientras juntaba los platos.
Él me miro extrañado y yo le dije con los labios que después le contaba.
-Sí, muy rica-dijo sonriendo. Mi madre lo miro e imitó el gesto.
-¿Vamos al cuarto?-pregunté y él asintió.
-En un rato les llevo algo dulce-dijo mi madre y sonreímos.
Una vez en el cuatro ambos nos acostamos en la cama, él se descalzó.
-¿Que te pasaba hoy?-preguntó sin vueltas.
-Tu pregunta-dije con humor.
-¿Mi pregunta o la respuesta?
-Ambas.
-¿Sabes la respuesta?
-Sí.
-¿Esa es la respuesta?
-Tarado-dije riendo- lo más triste es que sí.
-¿Porque triste? Es lindo que sientas algo por alguien.
-Sí, sacando que me lleva años y es mi profesor, si, es lindo.
-¿Vos pensas que siente lo mismo?
-No-contesté tajantemente.
-¿Se lo preguntaste?
-¿Estás loco? ¿Cómo voy a preguntarle eso?
-Qué se yo, por lo que me contas vos, para mi siente algo parecido-lo mire confusa- quiero decir, se comporta con vos de una manera que no lo hace con ninguna otra alumna, te cuida, te contiene...-lo interrumpí
-Bueno, pero eso no quiere decir nada, o solo que me tiene cariño, pero como "amiga"-hice comilla con mis dedos-.
-Lo que te dije quiere decir todo, y ni vos te crees eso de los amigos.
-Basta, no me confundas.
-No te estoy confundiendo, te estoy diciendo lo que pienso. Soy tu amigo.
-No quiero ilusionarme como una tarada y nada que ver, y que después se desarme lo lindo que tenemos.
-No seas tan melodramática.
-No sé qué hacer-suspire- seguramente espere un tiempo.
-Tiempito mejor-dijo e hizo que me ría-No seas boba o desconfiada, si estas segura sólo déjate llevar. Sé que es una frase hecha, pero por un momento ni piensas ni razones.

¿Y si tenía que hacer eso? ¿Y si tenía que dejarme llevar?

Dos semanas más pasaron, estábamos a tres de mayo. En ese tiempo que pasó decidí no decirle nada a Pedro y ver qué pasaba. Nuestra confianza aumentó, hablábamos todos los días, y fuera del colegio nos veíamos seguido. Me gustaba pasar tiempo con él, y sentía que era reciproco.
Hoy no tuve clase con él, en realidad me tocaba pero faltó, y desde ayer que no tenía noticias suyas. No me respondía ningún mensaje. Había decidió que después del colegio iría hasta su departamento.
Mientras caminaba pensaba en los motivos de su ausencia, tal vez se enfermó, dije para mis adentros, pero lo que más de llamaba la atención era que no me haya respondido ningún mensaje.
Al llegar al edificio subí por el ascensor y con los nudillos de mi mano derecho toque suavemente su puerta.
Al abrirse la misma, me encontré con un Pedro que no esperaba ver. Estaba totalmente desarreglado, con la barba un poco crecida y unas ojeras terribles. Me preocupé.
-¿Estas bien?-susurré.
Él me agarró por los hombros y al cabo de unos segundos me sentí envuelta en sus brazos, yo pasé los míos por su cuello y lo apreté más a mi cuerpo. Lo sentí llorar en silencio y se me partió el alma.
-¿Estas bien?-volví a repetir con el mismo tono utilizado antes.
Pedro se separó apenas de mí y besó sentidamente mi frente. Un escalofrío recorrió mi cuerpo y sentí la necesidad de que no aparte sus labios de mi piel.
-Ayer se cumplieron cinco meses de la muerte de mi familia-murmuró cumpliendo mi deseo.
Lo abracé fuerte, quería calmar tan solo un poco el dolor que sentía.
-Recién vuelvo de Uruguay, fui al cementerio. Me quiero morir-dijo llorando. Se me escogió el corazón y comencé a besar su cara.
-No digas eso-deje un beso en su frente- no estás solo- otro en sus parpados que se mantenían cerrados- yo estoy con vos-en cada mejilla-siempre-susurré en su oído derecho para después unir mis labios a los suyos.

Dejarse llevar…

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Hola, espero que les guste el capitulo y comenten, por favor! Es corto el capitulo porque hoy a la tarde ya había subido uno. @togertherthepair
Capitulo dedicado a "Escritoras y Agos", son lo mas, las quiero!

Capitulo 12

Mientras todos mis amigos miraban la película “Si decido quedarme”, mi cabeza se encontraba en otro lugar, más precisamente en la pregunta de Gonzalo "¿Sentís algo por Pedro?".
Me gustaba pasar tiempo con él, conversar de lo que sea, o simplemente estar con su compañía. Por otro lado no voy a decir que era feo, porque sinceramente no lo es, si no que al contrario, es muy lindo, y sobre todo muy buena persona. Y en estos últimos días llegué al punto de necesitar estar en continua conversación con él, sea de la forma que sea. Ahora... ¿todos esos aspectos hacían que yo sienta cosas por él? Vale destacar que solo mencioné los puntos a favor, y si bien en contra hay muy pocos hay que decirlos: Me lleva varios años. Es mi profesor. Y esos puntos pesaban.
Retengo el aire, cuando me doy cuenta que sé la respuesta a la pregunta, la respuesta es si. Si siento cosas por Pedro. Vuelvo a retener el aire cuando me doy cuenta que estoy jodidamente mal.
-Pau-llama mi atención Paz- ¿todo bien?
-suspire antes de responder- si-sonreí forzadamente.
Ella me miro sin creer mucho mi respuesta pero al cabo de unos segundos su vista volvió a la película.
Minutos después mi cabeza iba a mil por hora, necesitaba despejarme.
-Chicos-todos me miraron- ¿les molesta si me voy? No me siento muy bien.
-¿Qué te pasa, Pau?-me preguntó Mar.
-Nada, solo me duele un poco la cabeza-mentí.
-¿Queres que te acompañe hasta tu casa?-Gonzalo.
-No, tranquilo.
-Bueno, avísanos cualquier cosa-Nicolas.
-Si, muchas gracias.
Comencé a caminar, y frene mi paso en una plaza. Decidí compararme algo para comer-papitas- y luego sentarme sobre el césped.
No comprendía cómo había llegado a sentir algo por Pedro, o a darme cuenta recién, fue como si algo se hubiese activado en mi cabeza. O tal vez, había bloqueado ese tipo de pensamientos y sentimientos... ¿Sentimientos?, sabía que enamorada no estaba, pero si sentía un gran cariño por él. Y como si con mis pensamientos lo hubiese llamado, mi celular sonó indicando un mensaje de él.
Pedro:
¿Seguís con tus amigos? Tengo helado, oreos y películas.

Sonreí. Teníamos una gran confianza.

Yo:
Ya no estoy con ellos, en 15 voy a tu depto.

Pedro:
Perfecto, te espero.

*********

-¿Todo bien?-pregunté una vez que Pedro me abrió su puerta.
-Sí, ¿vos?
-Igual, pasa-cerró la puerta- ponete cómoda que ya traigo las cosas.
-Dale, igual no tengo tanta hambre ahora, comí algo hace un rato.
-Entonces nos sentamos un rato a conversar y después miramos la película y nos alimentamos-dijo riendo y nos sentamos en el sillón.
-¿Ya corregiste todos los trabajos?
-Si, por suerte ya me saque eso de encima.
-¿Y cómo estuvieron?
-Podrían haber estado mejor, pero bueno, no era fácil.
-Y el tema es completamente difícil.
-Ni tanto.
-Mira quien lo dice, un profesor de matemáticas-reímos.
 -Vos estudia y vas a pasar de año.
-le pegue en el brazo- que forro, Pedro.
-Es la verdad, Paula.
-Tarado-le volví a pegar-.
-¿Podes dejar la violencia de lado por un momento?
-Mmm, no-le pegue en el pecho y antes de que pudiese volver a pegarle agarró mis manos y las sostuvo en lo alto.
-Yo tengo mucha más fuerza, no lo olvides.
Y un segundo después estaba arriba mío haciéndome cosquillas.
-Basta-no podía parar de reír- por favor-supliqué- no te pego mas.
-Ya me pegaste.
-Porfis, ya basta.
Me hizo cosquillas por unos segundos más y luego freno.
-Al final-dije respirando agitadamente- malo.
-Vos comenzaste, acordate.
-Ahora ya se a quien no debo pegarle-dije y reímos-.
-¿Queres que veamos una película?
-Dale, además ahora tengo hambre.
-Bien, en mi cuarto están las que alquile, anda a elegir una, yo voy a la cocina a buscar las cosas. Es la puerta de la derecha.
Su dormitorio era muy lindo. Tenía una cama de dos plazas en el medio, y de ambos lados de la misma dos mesitas de luz. Al frente se encontraba un televisor, y al costado derecho un armario. Estaba bastante arreglado. Justo al medio de la cama divise las películas.
Elegí "Cicatrices".
-Es muy linda esa película, yo ya le vi-dijo una vez que nos sentamos en el sillón con el comienzo en pausa.
-¿Queres que busque otra?
-No, no, miramos esa.
Lo que menos estaba haciendo era mirar la película. Pensaba que esto no me ayudaba para nada, es decir, pasar tiempo con Pedro y pasarla tan bien hacía que todo aumente, y no disminuya como era necesario.
Si en algún momento el se enterara de lo que siento se me reiría en la cara. Literal.
-Pau, ¿estás bien?-sentí su mirada y la película estaba en pausa.
-Sí, sí.
-¿Estás segura?, te noto bastante distraída.
-Tengo algunas cosas en la cabeza, pero estoy bien.
-¿No me queres contar? tal vez te pueda ayudar.
Lo miré y pensé por un segundo.
-¿Qué harías si comenzas a sentir algo por alguien pero a su vez pensas que es totalmente imposible?
-Yo pienso que ninguna persona es imposible, si es correspondida o no eso ya es otro tema, pero no imposible.
-¿Se lo dirías? ¿Se lo harías saber?
-Si-contesto seguro.
-Yo siento que hace un tiempo me pasan cosas por esa persona, pero recién me doy cuenta.

-Si estás segura decile, no hay que guardar esas cosas. No pienses, dejate llevar, en la vida, en algunas circunstancias hay que dejarse llevar

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Hola, espero que les guste el capitulo. Si dejan muchos capítulos hoy a la madrugada subo otro capitulo. @togetherthepair

viernes, 26 de diciembre de 2014

Capitulo 11

-Cocina muy rico tu madre-dijo Pedro mientras masticaba su ultima porción de pizza.
-La verdad que si, pero con el tema de su trabajo no cocina muchas veces, hoy creo que fue un milagro.
-O para mimarte un poco y te olvides un poco de sus problemas.
-No había pensado en eso, pero puede ser. Yo todavía sigo indignada con el tema del trabajo. 
-No te preocupes por eso, de verdad, es solo una nota, tranqui, ademas te dije que te iba a ayudar.
-Si, lo se, pero... ¿no te cansas de ayudarme en todo?
-tomo un poco de agua- no, la verdad es que no. Me gusta poder ayudarte, en lo que sea. Me gusta pasar tiempo con vos y hacer que te sientas un poco mejor. 
-No podes ser mas bueno...
-No se trata de ser bueno o no, se trata de hacer algo que me sale, me nace ayudarte, te vuelvo a repetir, me gusta poder hacerlo-me miró directamente a los ojos con una intensidad que hizo que una especie de electricidad recorriera mi cuerpo y tuviese que apartar la mirada. 
-Gracias, de verdad, por todo.
-Nada que agradecer, y ahora juntemos y ordenemos así te explico algo sobre el tema nuevo.
-¿Pero eso no iba a ser antes de ir a gimnasia?
-Si, pero ya que estoy acá mejor aprovechar el tiempo. 

Estuvo mas de dos horas explicándome el tema que la próxima semana iba a comenzar a explicar, así yo ya iba practicando y no me quedaba tan atrasada. Definitivamente matemática no era mi fuerte. 
Me distraje bastante ya que por momentos me detenía a observarlo. Tenía unos ojos color café muy lindos, una mirada muy intensa y trasparente. Su perfil era perfecto, la cuerva de su nariz también lo era y sus labios..., sus labios no eran ni finos ni gruesos, simplemente eran ideales... ¿ideales para?
Por ultimo me concentré en el lugar que tiene en la parte derecha de su cuello, y por un segundo me dieron ganas de besarlo.
Rápidamente despeje esos pensamientos de mi cabeza. Pedro era mi profesor, y tal vez con el tiempo se vuelva un amigo, nada mas, ¿no?
-Pau, ¿me estas escuchando?-llamó mi atención él.
-Si, perdón, me colgué un poco.
-Todo bien, ¿queres descansar un poco? ya llevamos dos horas-miré el reloj y eran las tres y media pm.
-Dale, voy a buscar un vaso de jugo, ¿vos queres algo?
-Jugo está bien. 
Bajé y agarré dos vasos de la alacena y abrí la heladera para servir el jugo. 
-Pau-escuché que gritó Pedro-suena tu celular, creo que te están llamando.
-¿Podes traérmelo, por favor?-pregunté con el tono elevado así me escuchaba.
No recibí respuesta pero a los segundos escuché pasos detrás mio. Me di vuelta.
-Se ve que cortaron-me tendió mi celular.
-Gracias-yo le entregué el vaso con jugo- ¿te molesta que haga una llamada?-pregunté al ver que tenia una perdida de Paz.
-No, claro que no.
Llamé y a los tres tonos me atendió.
Llamada telefónica 
-Pau, te llamé recién.
-Hola, si, no llegué a atender, ¿como estas?-Pregunté mientras Pedro me miraba y tomaba jugo.
-Bien, te llamaba porque hoy nos vamos a juntar todos en la casa de Florencia a mirar alguna película.
-¿A que hora?
-En una. Mañana todos tenemos clases, pero teníamos ganas de juntarnos.
-Perfecto, voy. Nos vemos en un ratito.
-Dale gorda, besos.
Fin llamada telefónica
-¿Todo bien?-me preguntó Pedro.
-Todo perfecto, era una amiga, nos vamos a juntar a mirar una película hoy.
-Que bueno, yo ya me voy-apoyó el vaso sobre la mesada. 
-Igual no te tenes que ir ya, eh, falta.
-Pero tengo que planificar algunas cosas para estos días, y corregir unos trabajos de otros grupos. El de tu grupo lo corregí en la misma clase, pero lo demás no.
-Bueno, ¿nos vemos mañana para ir a gimnasia?
-Si, muchas gracias por el almuerzo.
-Gracias a vos, por todo-sonreímos y lo abracé. 
Nuevamente sentí la electricidad de hoy con su mirada. Intenté no pensar y buscarle un motivo, me concentré solamente en disfrutar de la linda sensación que era sentirme entre sus brazos. 
-Nos vemos-susurró en mi oído. 
-Nos vemos, Pepe-me separé y volvimos a sonreír. 

Yo:
¿Me pasas a buscar para ir a la casa de Flor?

Le escribí a Gonzalo mientras me dirigía al baño para darme una ducha rápida. 
Mientras lo hacía sentí mi celular sonar, pero seguí duchandome tranquila, sabía que era un mensaje. Seguramente de mi amigo. 

Gonzalo:
Pau, si, en veinte minutos te paso a buscar :)

Me vestí con un jean, un buzo de hilo y una panchas. Y tal como me puso Gonzalo, veinte minutos después sonó el porteo. Le escribí una nota a mi madre y bajé. 
-¿Todo bien?-dijo saludandome y comenzando a caminar.
-Todo bien, ¿vos?
-Igual. Sigo un poco ofendido con vos.
-¿Por?
-¿Me preguntas el motivo? Ahora voy solo hasta el gimnasio.
.-¿De verdad te molesta mucho?-le pregunté preocupada. Si queres podemos ir los tres juntos-sugerí. 
-No, fue chiste-le pegue en el brazo- ¿que onda con Pedro?
-¿En que sentido?
-En ninguno... o en todos, ¿buena onda?
-Sip. 
-Si yo te pido que me definas con una palabra su relación, ¿cual sería? 
-Emm-pensé- no se me viene ninguna a la cabeza en este momento. Somos dos personas que nos conocemos hace un tiempito, y nos caemos bien, y ayudamos.
-Y el es tu profesor-te faltó.
-Si, lo se.
-¿Lo sabes?
-No se a donde queres llegar.
-Siempre fui directo con vos, y hoy no va a ser distinto. Conozco pocos casos, por no decir ninguno, como el de ustedes. Tienen una relación con mucha confianza. 
-Si, puede ser, pero, ¿con eso que?
-¿No sentís nada por él?
-¿Eh?-pregunté asombrada. 
-Escuchaste perfectamente la pregunta.
-No. No siento nada por él.
-¿Y Pedro por vos?
-Menos. 
-¿De verdad no te das cuenta? Como amigo te digo que estoy segura que sentís algo por él.
-Estas equivocado. 
Gonzalo frenó el paso e hizo que yo haga lo mismo.
-¿Segura que no sentís nada por Pedro?
Me miró fijamente y en ese momento por primera vez me permití realizarme la pregunta, ¿sentía algo por Pedro?

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Capitulo dedicadisimo para Cint y Sofii,las quiero millones!
Espero sus comentarios acá o en twitter (@togetherthepair) porque siento que escribo para nadie... 

martes, 23 de diciembre de 2014

Capitulo 10

Y si algo le faltaba a mi mañana para que mi mal humor ascienda al nivel 10 era que el trabajo de matemática que estuvimos haciendo por horas con Martina estuviese totalmente mal.
Me había despertado sobre la hora con el grito de mi madre, que sabe Dios la razón que la hizo estar de mal humor.
Necesitaba hablar con alguien, descargarme porque desde anoche que estaba rara, o por decirlo de alguna manera, con un nudo en la garganta.
-¿De verdad está todo mal?-Le pregunté a Pedro una vez que sonó el timbre y todos habían salido.
-Si-contestó apenado-uno de los primeros cálculos es incorrecto, por ende todo lo demás también.
-Yo no puedo creerlo-bufé mas que molesta.
-¿No queres que te de clases fuera del colegio?
-No, vos debes tener mil cosas y ya te jodo mucho.
-No me molestas, enserio, dale.
-¿Seguro?-Pregunté insegura.
-Obvio, podemos tenerlas todos los días antes de ir al gimnasio, ¿te parece?
-Sí. Muchísimas gracias.
-Nada que agradecer, ¿como estas?
-Ponele que bien.
-¿Que te pasó?
-Que se yo, anoche mis padres estaban discutiendo cuando llegué y hoy mi madre me despertó gritando con un mal humor terrible.
-¿Queres que hablemos luego del colegio? Podemos almorzar juntos, si queres...
-Basta de ser tan bueno conmigo-dije riendo- enserio, ya haces muchísimo por mi.
-Lo hago porque quiero, me gusta hablar con vos. Acepta el almuerzo-justo tocó el timbre-.
-Bueno, ¿en tu departamento?
-Sí.
-Genial, nos vemos allá directamente.
Él salia antes que yo.
-Nos vemos-dijo y comenzó a juntar todo para irse ya que algunos alumnos comenzaron a entrar. Yo agarré el trabajo y me senté en mi banco.

Entré a mi casa y comencé a buscar a mi madre, al no encontrarla me dirigí a la cocina y allí había una nota en la heladera... "Hija, hoy almuerzo en el trabajo, te dejé comida en el horno para que la cocines. Vuelvo tarde. Besos"
La comida que me había dejado era una pizza casera, así que decidí enviarle un mensaje a Pedro para que venga a almorzar a mi casa.

Yo:
Pepe, mi madre me dejó una pizza casera y ella no vuelve hasta tarde, ¿venís vos?

Mientras esperaba que responda me fui a mi habitación así me sacaba el uniforme. A los pocos minutos mi celular comenzó a sonar.

Pedro:
Pau, hace mil que no como pizza casera. En 10 estoy :)

Sonreí y puse a cocinar nuestro almuerzo.

El timbre sonó y supuse que era Pedro, y como me imaginaba era él. 
-Hola-dijo al pasar.
-Hola, ¿solo venis por la comida?
-No-reímos- pero verdaderamente hace mucho que no como pizza casera, así que te podrás imaginar que no iba a desaprovechar esta oportunidad, ademas seguramente si ibas a mi casa comíamos mc. 
-Yo no me quejo, eh-volvimos a reír- un día vas a tener que cocinarme, si es que habrá segunda vez. 
-Obvio que va a haber segunda oportunidad, y cuando sea te voy a cocinar.
-¿Cocinas enserio?
-Claro, de algo tengo que vivir-río-.
-¿No encargas comida siempre?
-No, sería un bola si fuese así, ademas no es sano. No cocino grandes cosas, pero me manejo bastante bien.
-Ahora mas que antes quiero que me cocines algo.
-En estos días te invito y cocino. Prometido. 
-Genial, acompáñame a la cocina así vigilamos la pizza.
Fuimos hasta la cocina y a nuestra comida le faltaban aproximadamente 15 minutos. 
-¿Discutieron mucho anoche tus padres?-preguntó Pedro apoyándose sobre la mesada. 
-No, como te dije ayer-me apoyé a su lado- es mas de lo mismo, ya no me sorprende.
-Pero si te duele, ¿no?
-Obvio, es imposible. No quiero hablar mucho del tema porque me ponga mal enseguida, pero no puedo creer que el amor se haya ido tan rápido. 
-Yo estoy seguro que no se fue. Dos personas que se amaron tanto... no, para mi no...
-A veces pienso que alguno engañó al otro.
-¿De verdad me decís?-me miró sorprendido. 
-Hay días en los que no se que pensar, no me cierra que de un día para otro prácticamente, se odien. 
-¿Y no has probado en hablar con ellos sobre ese tema?
-No, estoy segura que no tendría sentido, nunca me lo dirían-lo miré- necesito que todo vuelva a ser como antes-susurré. 
-Tranquila, estoy seguro que pronto volverá. Podes contar conmigo, siempre-susurró él mientras me abrazaba. 
Y en ese momento no quería estar en otra parte que no sean sus brazos.


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Hola, se que es un poco corto, pero bueno... Espero que les guste y sus comentarios, acá o en twitter @togetherthepair. Besos! 

martes, 16 de diciembre de 2014

Capitulo 9

Cuando mi madre dijo que todo mejoraría con respecto a la relación con mi padre yo le creí. Me había dicho que todo era cuestión de tiempo, que debía esperar que el mismo pase y las cosas volverían a su lugar. Sinceramente le creí, y por esa misma razón me choqué con una terrible pared -hablando en forma figurada-. Dos meses habían pasado desde ese día en que me fui al departamento de Pedro porque no soportaba mas los gritos, y fue al volver cuando mi madre me dijo lo mencionado anteriormente. Debo decir, que eso no pasó, si no que mas bien empeoró. Todo estuvo tranquilo durante las dos semanas siguientes. El trato de mis padres era escaso, y si bien me dolía, prefería eso mil veces a que discutan continuamente. 
Por lo que pude saber, mi padre conoció a alguien, y mi madre entró en crisis -literal-. Siempre que podía le recriminaba algo, hasta lo mas insignificante. Las situaciones se volvían muchas veces insostenibles, y era en esos momentos en los cuales recurría a Pedro. Nuestra relación era extraña. Cuando nos veíamos fuera del colegio actuábamos como si nos conociéramos hace muchísimo, con una confianza increíble, pero cuando nos veíamos en las clases todo eso se disipaba, si bien yo no esperaba que el trato sea el mismo, tampoco esperaba que sea tan diferente, distante y frío. Me atrevo a decir que era a la única estudiante que trataba así. Eso no me quitaba el sueño, para nada, pero de igual manera se lo preguntaría. 
Algo que también cambió en estos dos meses, era mi compañía a la hora de ir al gimnasio. Ya no íbamos juntos con Gonzalo -por esa razón ahora me llamaba "abandonadora", si no que ahora iba con Pedro. Un día fue él quien me lo propuso...

*Flashback* 
Era de noche, y estábamos sentados en el sillón de su living. La guerra campal n°888890 se estaba dando en mi casa, y sinceramente no tenia ganas de presenciarla, así que sin mas me fui hasta la suya y como siempre me recibió con la mejor de sus sonrisa y con sus mejores consejos.
-Si seguimos comiendo así-señalé el plato de oros y la chocolatada que se encontraban en la mesa ratona- y sin ir al gimnasio-era la 5ta vez mas o menos que faltábamos por la misma razón- nuestros cuerpos nos van a pasar factura eh-comenté sin dejar de ver la película que se proyectaba en la televisión -911-.
-Mi cuerpo puede ser, pero el tuyo no, estas perfecta-dijo. Tampoco despegó su vista de la película. Sonreí.
-Mas que ir al gimnasio vos, necesitas ir a un oculista-reímos- lejos de la perfección estoy, pero de todas maneras gracias-lo mire y volví a sonreír. 
-No hay nada que agradecer. Y tampoco faltamos tanto, además no son seguidas.
-Si... pero igual, tenemos que ir, o por lo menos yo. Esa tiene que ser mi terapia cuando mis padres se pelean-bajé la mirada y sentí una suave caricia sobre mi mano- aunque prefiero mil veces esta terapia -películas, comida, y su compañía-.
-Pasado mañana volvemos al gimnasio, ¿dale?-asentí- yo creo, bueno, en realidad pensaba que tal vez, si vos queres-me concentré en mirarlo a él- podríamos ir juntos, ya que vivimos en el mismo lado y casualmente vamos al mismo lado-se rió y estoy segura que fue a causa de los nervios -lo cuales no tenían sentido- si no queres, no pasa nada-bajó la mirada pero a los segundos volvió a mirarme. 
Lo pensé un instante. Siempre iba junto a mi mejor amigo -Gonzalo-, pero sinceramente me encantaría ir con Pedro. Me gustaba la relación -rara- que estábamos comenzando a formar. 
-Me gusta la idea, podríamos ir juntos si. 
Él sonrió feliz y yo me perdí en esa sonrisa.
*Fin flashback*

-Sos la única persona que se baña antes de ir al gimnasio. No lo comprendo- dijo Pedro mientras salíamos del ascensor. 
-No lo creo. Deben existir millones como yo-comenzamos a caminar en dirección al gimnasio. 
-Lo dudo, de verdad no lo comprendo. Vas a volver a bañarte en menos de tres horas.
-Si, verdad, pero tenia ganas de bañarme, de sacarme el colegio de encima. 
-¿Muy cargado?
-No, lo normal, pero después fui hasta la casa de Martina para hacer el fácil trabajo que nos mandaste para mañana-reímos- y eso si fue cargado. 
-No tanto eh. 
-Para alguien que sabe no, para nosotras si-volvimos a reír-, la cuestión es que estuvimos hasta hace un ratito terminandolo y bueno...
-¿Lo pudieron terminar? 
-Si, por suerte si. Esperamos que este bien... ¿Te puedo hacer una pregunta con respecto al colegio? 
-Si, claro. 
-¿Porque me tratas tan diferente?
-Em...-me miró por unos segundos y su vista volvió al frente-, pienso que es para prevenir algo, o comentarios. No es ilegal que mantengamos una cierta relación, pero tampoco es muy normal a la vista de los demas.
-Entiendo eso, pero siento que me tratas por debajo del trato que tenes con los demás. 
-Es por lo mismo, quiero marcar la distancia para no confundirme y tratarte mejor que a todos... Perdón si te incómoda o molesta.
-No, no, ninguna de las dos. Solo quería saber. 
Ya habíamos llegado al gimnasio, así que nos separamos y cada uno comenzó con su rutina.
Poco me importaba a mi lo que pensaban los demás, y mas con respecto al trato que teníamos con Pedro. Eramos dos personas que nos llevábamos y hacíamos bien. Tan simple como eso, pero sabia también que los comentarios malintencionados siempre existían, así que tenia razón él, mejor no dar motivos. 
Mientras la canción "Fix you" de Coldplay sonaba en mis oídos yo comenzaba con mis ejercicios, y mientras los hacia, muy de vez en cuando miraba a Pedro. En este ultimo tiempo nos habíamos unido mas. Casi siempre iba a su casa al finalizar la tarde, y hablábamos como amigos de toda la vida. Confiábamos el uno en el otro, y por alguna extraña razón no podía dejar de pensar en él.
Un chico se situó en la bicicleta de al lado, y cuando lo mire sonrió. Nunca lo había visto en el gimnasio. Le devuelvo la sonrisa y sigo con lo mio.
Al cabo de un rato ya no podía mas, me encontraba muy cansada, así que decidí ir por un trago de agua. Mientras lo bebía el chico apareció con la misma intención que tenía yo anteriormente.
-Hola- me saluda y comienza a tomar agua de su botella.
-Hola, ¿eres nuevo aquí o nunca te vi?
-Soy nuevo. Es mi primer día. Tom, ¿vos? -estiró su mano.
-Lindo nombre. Paula- le estreché la mano.
-Igual el tuyo-sonreímos- voy a seguir con la rutina. Nos vemos-sonreí y él se fue.
Unos minutos mas tarde hice lo mismo que él. Comencé a realizar saltos en extensión, mientras veía que Pedro realizaba pesas y el chico nuevo seguía en las bicicletas. Esta vez la voz de ningún cantante me acompañaba.

Estábamos saliendo del gimnasio con Pedro...
-¿Me acompañas al kiosco?-pregunté.
-Si, vamos. 
De camino al edificio íbamos hablando de cosas banales. 
-Me decís que queres ir al gimnasio pero ni bien salimos vas y te comprar unas papas fritas-dijo riendo y yo me uní a la risa.
-Tarado-le pegué en el hombro- me baja la presión si no...
-Mjmj, ponele que te creo-le saqué la lengua- ¿era nuevo el chico con el que hablabas hoy?
-Sip, nuevo.
-¿Buena onda?
-Sip-asintió con la cabeza-.
-Te miró bastante. 
-¿Eh?-lo miré confundida. 
-Eso, lo que dije. 
-Ah... 
-¿No vas a decir nada?
-¿Que se supone que tengo que decir?
-No se... pensé que te iba a molestar. 
-La verdad que no, no me molesta
-Mira vos...-susurró pero lo escuché. 
No era lo que mi inconsciente pensaba. No. No estaba celoso. Imposible. No había razón. No y no. 
Ninguno de los dos volvió a hablar, y el silencio era incomodo. 
-Todos miramos a todos, es imposible que nos enojemos por eso. 
-No dije lo contrario, solo...-suspiró- nada, déjalo ahí, ¿me das una papita?
-Claro- le pasé el paquete y a los segundos me lo devolvió. Él se quedó con dos papitas. 
-¿Sabes lo que pensaba?-lo miré para que continúe- últimamente nos estamos llevando muy bien, y nos vemos seguido, y bueno, capaz que sería útil que nos pasemos los números de teléfono, puede que algún día necesites algo y yo no este en mi casa, va, casi siempre estoy pero-volvió a suspirar- pienso que seria útil si. 
-Pienso lo mismo-dije sin dar tantas vueltas y me miró sorprendido. 
Definitivamente el mini monologo estuvo de mas, pero me dio ternura. 
Sin mas le pasé mi iPhone y se agregó. 
-Cuando llegue a casa te mando un mensaje así me agregas vos-le dije mientras volvía a guardar mi celular.
-Perfecto-ya habíamos llegado al edificio y subimos al ascensor- nos vemos mañana en el colegio entonces. 
-Si, espero que este bien el trabajo, mira que nos costó mucho, eh-reí.
-No quiero mezclar, sabes que no voy a hacer diferencia, con la nota soy justo, pero si necesitas alguna clase aparte solo tenes que decírmelo, ¿si?
-Si, muchas gracias, por todo- Nos dimos un pequeño abrazo, y me sentí bien, muy bien.

No existía peor cosa que estar llegando a casa y escuchar los gritos de mis padres. Suspiré antes de entrar y a la vez conté hasta mil para armarme de paciencia y no mandarlos a cualquier lado a ellos.No sabía el motivo de la pelea de hoy, pero seguramente era algo sin sentido. 
Ingresé y al instante los gritos cesaron. 
-Hija, hola-me saludó mi madre.
-Má, hola-le di un beso y después repetí la acción con mi padre. 
-Hola, Pau-me saludó él. 
-¿A que se debe la pelea de hoy? 
-Nada importante, no te preocupes por esto, son cosas de grandes. 
-No me preocuparía si no me enteraría, lo cual es difícil por sus gritos. 
-Perd...-interrumpí a mi padre. 
-No, no digas perdón si cuando me vaya va a ser lo mismo. Ya estoy cansada de la situación, si quieren matarse háganlo, pero no quiero enterarme. Hasta mañana. 
-¿No vas a comer nada?
-No tengo hambre, comí algo mientras venia. Adiós.

Después de bañarme decidí acostarme a dormir, estaba agotada, pero antes de hacerlo pensé en mandarle un mensaje a Pedro, así me agendaba. 

Yo:
Hasta mañana :) Pau. 

Conecté mis auriculares a mi tablet y puse música. John Legend comenzó a reproducirse. A los pocos minutos mi celular vibró. 

Pedro
¿Todo bien por tu casa?, nos vemos mañana! 

Yo
Lo mismo de siempre, mas de lo mismo. 

Pedro
¿Queres que te llame y hablamos?

Amaba que se preocupara tanto por mi. Sonreí y respondí. 

Yo
No, no es necesario, gracias igual. Mañana hablamos. Besos. 

Pedro
Bueno, sabes que cualquier cosa podemos hablar conmigo. Besos, Pau. 

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Hola, espero que les guste el capitulo, al igual que espero sus comentarios. Siempre es lindo leerlos, dan ganas de seguir escribiendo. Besos. @togetherthepair